Primeros Usos del Café

¡Hola! Aquí les traigo más información, espero les guste:

Antiguamente, los etíopes de la tribu de oroma fueron los primeros que reconocieron los efectos energizantes que aportaba la baya y la preparaban con sal, puesto que el comercio con azúcar era muy escaso.

         Los musulmanes mantuvieron ésta bebida en secreto durante mucho tiempo, pues se le atribuían así mismo poderes espirituales y religiosos al pensar que había sido una bebida traída por los dioses para poder mantenerse despiertos y cumplir con sus deberes, eficaz contra la fatiga, cuando la gente no podía descansar y ante de comenzar sus labores en el campo y tomaban ésta bebida para aguantar el trabajo duro, y más adelante se consideraba que proporcionaba inteligencia, habilidades artísticas muy apreciadas. También se les proporcionaba esta bebida a los guerreros antes de ir a combate para mejorar su rendimiento en la batalla. Las tribus africanas antiguas, molían el grano de café para hacerla una especie de pasta que daban de comer a sus animales. Con el paso del tiempo se comenzó a considerar más una bebida social en el mundo árabe, se tomaba en reuniones tanto religiosas como casuales.

Leyendas de Café

¡Hola! El día de hoy les presento 3 pequeñas leyendas sobre el descubrimiento del café.

La planta del café tiene sus orígenes en Etiopía, pero fueron los árabes los primeros en utilizar los granos de la planta para crear una bebida muy parecida a la que conocemos hoy en día. Existen varias leyendas sobre el descubrimiento de la planta, pero una de las más conocidas y aceptadas es la Kaldi, un pastor que vivió en Etiopía. La leyenda cuenta que Kaldi se encontraba cuidando su rebaño, cuando notó que sus cabras se comportaban de forma extraña, se encontraban muy agitadas después de consumir las bayas rojas de una planta desconocida. El  pastor decidió probar los granos, tomó las bayas de la planta y las ingirió, al poco tiempo comenzó a sentir vitalidad y energía. Al notar este cambio decidió compartir su descubrimiento, así que tomó algunas bayas y ramas de la planta llevándolos a un monasterio que se encontraba cerca, obsequiando la planta a los monjes y detallando lo que había experimentado al ingerirla.

Otra de las leyendas que giran en torno al descubrimiento de la planta cuenta que el arcángel Gabriel observaba a Mahoma cumpliendo vigilias, sintiéndose apiadado de él, le ofreció la primera taza de café para que pudiera soportar la larga jornada. Al beber la infusión, Mahoma se vuelve joven y enérgico, con la capacidad de montar cuarenta caballos y otras tantas doncellas.

Y por último existe una leyenda que proviene de la cultura musulmana que habla de un hombre llamado Ali bin Omar al Shadhilly. Éste hombre fue acusado de mantener una conducta adecuada con la hija del rey, siendo exiliado a las montañas con algunos de sus sirvientes. Al no tener alimentos ni otro modo de sobrevivir tuvieron la necesidad de preparar e ingerir una infusión de bayas rojas que encontraron, además de los efectos de vitalidad que les ocasionó el beberla, también los curó de ciertos picores epidérmicos que los aquejaban, siendo éste el primer registro de la bebida siendo usada con fines medicinales.

Espero les sirva ésta información y les guste.

Referencias:

Lagorce, Stéphan (2010). Café: Manual de Degustación. Francia. Larousse Editorial, S.L.
Cortijo, José (2012). El Mundo del Café. Málaga, España. Revista Hostel Vending.

Reflexión

Todos los días ella iba a tomar un café con su mejor amigo 15 minutos antes de su trabajo, el muchacho siempre le traía una taza de café caliente y la muchacha la dejaba a medias porque tenía que irse. Ella y él no se vieron durante varios años. 35 años después la muchacha, que ya era una anciana, fue a visitar a su mejor amigo, no habían tenido comunicación esos 35 años. Al tocar la puerta salió el anciano y le ofreció una taza de café, los dos empezaron a contar cómo habían sido sus vidas antes del reencuentro. Cuando la señora se terminó el café, al fondo de la taza había una pequeña frase que decía: “¿Te quieres casar conmigo?”. La señora le preguntó a su mejor amigo: -¿Qué es esto?- Él le respondió: -Esa taza la hice cuando teníamos 30 años, esperaba a que terminaras de tomar tu café y decirte lo mucho que te amo.